viernes, 13 de marzo de 2015

Corazón de la américa latina


se me cae la tarde
de azul plata,
entre encendidos fuegos,
de agonía,
una roja manzana palpita
y se que es mi corazón,
que ha tenido vuelo;
canta,canta silencioso pájaro
que no sabes por que cantas;
canta destinado simplemente
al orgullo,al paso,al desastre,
al misterioso momento
en que el amor se calme;
se que no tienes repuesto,
y te escucho canturrear
un la-la que me entorpece
todos los pasos;
aún los pasos
de los patios grises,
aun los pasos
de la cárceles jóvenes,
aun los pasos,de las muchachas jóvenes,
que no pueden amamantar su tiempo
en estrategias locas,
porque cada rincón tiene
un nudo mayúsculo
que se llama:prisión,
castigo, pena;
canta pájaro de opalina gris,
como el estandarte mayor,
que nos
conquistó, el corazón menor,
el corazón de la América central;
no se adonde va,
mi canto,empedernido,
no se si tiene
destinatario,
ni si tiene destino,
porque el destino
es una brasa
de cigarrillos;
porque el destino
es una sonatina
sibilosa;
porosamente solidarios,
nos unimos a cantar
el himno,
pero el himno es
un enjambre,
de palabras huecas,
que suenan despacio,
desentonadamente,
en el corazón
del látigo
y la suerte;
de haberte elegido,época,
te habría elegido
lentamente,caprichosamente...
como un cesta marrón,
repleta, de mariscos rojos,
que vendrían a ser
las banderas ,
de los pobres,de los humildes,de los parias,
de los que la fe perdieron,
en su capitán Jesucristo,
que perdieron la fe
en las palomas ,en la paz;
hermano, en la paz;
pero me dicen otros
que paz es no esperar,
y se que es lo que no espero,
quizás ,no espero el grito,
pero si, en la bocanada de humo licencioso,
que baje respetuosamente,
a mi respetuoso trasero,
y me traiga,por lo menos,
el pan para la canción,
el muñeco,
para los juegos,
la pelota
para el partido;
que se yo que me pasa,
moribunda siento
la circulación,
en la vena cava,
y por ende,el pájaro loco,
el que canta, el que canta,
ya no canta
un instante mas,
porque se rompió
el eje izquierdo,
de su propia razón;
porque he tenido un hijo,
que se llamó nación,
porque parí sin dolores
y sin parto,también,
porque me angustio pensando
las distancias tan breves
de la cintura y la piel,
se me ensancharon;
ya no tengo disculpa,
soy un loco arlequín
que quiere suicidares
y dejar
de trotar,
para ver cestas azules
de verdad,
para ver manzanas rojas
de verdad!
lidia-la escriba imagen prestada siempre
                                                          

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