sábado, 20 de septiembre de 2014

Café

entré,
sin hablar, 
sin mirar,
sin pensar,
me senté,
pedí 
un café,
sin mirar,
sin hablar,
sin pensar,
puse 
azúcar
y con la
pequeña cuchara,
revolví
el café, 
sin hablar,
sin mirar,
sin pensar,
bebí
el café,
sin palabras,
sin mirar,
sin pensar,
y apreté
mi cabeza
entre las manos,
y lloré,
sin mirar,
sin pensar,
sin hablar!

lidia-la escriba        imagen prestada siempre       

1 comentario:

sonia Claudia Martínez dijo...

Un poema que deja sensación de vacío, como todo aquello que se queda sin palabras.Saludos Lidia