jueves, 10 de julio de 2014

Alguna preocupación mas

otra preocupación,
envejecer,
ni mi salud,
ni mi cara,
lo notan,
pero 
de tanto en tanto,
me quejaba
que a mi alrededor,
todo iba perdiendo
colorido...
ya no siento nada
gemía!gimo!;
tenía la impresión,
poderosa impresión,
de una pérdida
irreparable,
el brillo
de los descubrimientos,
que había hecho,
alguna vez,
se aplacan un poco,
aún conservo la
curiosidad,
pero no
espléndidas novedades!;
alrededor,
la novedad abunda...,
pero cometí un pecado,
el error pavoroso
de no penetrarla,
la encerraba en esquemas,
y mitos,
me parece que las cosas
se repiten,
se repiten,
por lo que mi existencia
se repite,
se repite, 
y esa extraña melancolía,
muy extraña,
no perturba
seriamente
mi vida...;
la absoluta vacuidad,
de la conciencia,
de la crítica,
para poder 
alcanzar
esa nada,
filosofal,
vieja,vetusta,
obsoleta,
que solemos padecer,
quienes,
sentimos
esta nueva preocupación
de envejecer!
lidia-la escriba       imagen prestada siempre          

1 comentario:

RosaMaría dijo...

Qué bien plasmas las sensaciones del alma que envejece ya sea por la edad, ya sea porque se deja estar! Un saludo cordial y amigo.