jueves, 2 de mayo de 2013

Le daré

le daré
rosas,
solamente rosas,
rojas,
nada más complementará
nuestro viejo amor,
sin rosas purpúreas...
como el lejano gusto
de la sangre
de sus labios martirizados,
pues entre sus senos
hay lugar,todavía,
para una tercera
flor
silenciosa...
de tanta inexplicable espera!
una cosa es amor,
otra,darle rosas
bermejas,rojas
pero si amamos
debemos ser
coherentes con un sueño
de agregar cuestiones
superfluas
a lo necesario
y dar millones de rosas
a una mujer,
que puede preguntarse:
¿para qué tantas rosas,rosas bermejas?
lidia-la escriba      imagen prestada/ y sueños también       

1 comentario:

roberto dijo...

Lidia, una rosa puede halagarte, más no hacerte feliz si la misma no viene acompañada con el sentimiento de ser amada.

Un afectuoso abrazo.