domingo, 6 de enero de 2013

Solamente, lo sabes tu...




Todo el día te miro
Y al mirarte no pienso.
Te siento.
Al sentirte me asusto
De esa larga mano
Que me arranca los pechos.
Yo no quiero pensarte,
Ni mirarte, ni verte,
Ni sentirte, ni amarte,
Ni tenerte.
Solo hablarte,
Y mi forma de hablarte
Se reduce a un silencio.
Ese silencio es tuyo
Como es mía tu ausencia.
Que regalo tan feo!
Una triste disputa
Que se reduce a cien besos.
Todo el día te miro
Y esa mano se agranda
Y te siento en mi cuerpo.
Mi cuerpo es muy chico,
Pero tengo caballos
Que salen por mis poros
Y se hacen tan ciertos.
Viene galopando lunas
Un deseo en el viento
Y penetra en mi oído
Tu voz que es un ronquido.
Que me importa tu ausencia,
Si te siento tan mío.
Que me importa el silencio
Si me hablas sin ruidos.
He querido llegarte
Pero se que no llego
Porque cada medida
Tiene un patrón que es cierto.
No se puede tenerte.
No te tengo.
Yo no se si esta mano.
Que siento,
Es la tuya o tu imagen.
Que me importa el silencio.
No te puedo tener
Y te tengo.
lidia-la escriba     imagen de algún lugar                  

8 comentarios:

Lapislazuli dijo...

Con buenas metaforas creas u poema de silencio y ausencia. Estupendo
Abrazo

Ariel dijo...

Hola Lidia, muy buenas noches,
excelente texto,
entre silencios y gritos me has tenido en vilo hasta el final.

Te deseo una gran semana
un cálido abrazo
feliz noche de reyes! =)

Aurora García Rivas dijo...

Tu poesía tiene la fuerza de la sinceridad, la que parte del corazón y que, directamente, riega tu sangre.
Un abrazo.

Fernando Santos (Chana) dijo...

Belo poema...Espectacular....
Cumprimentos

Isabel Bertero dijo...

Avanza avanza el amor y la soledad y la inquietud, lo bello imaginado, lo que está, lo perdido. ¡Cuántas facetas tiene el sentir!

aris dijo...

Precioso poema.. enormes silencios gritando al viento...
Mi cálido abrazo para ti querida amiga

Rachel dijo...


!!Tan hermoso el decir y tan fuerte el sentir!!
genia un abrazo

J A Pastor dijo...

La fuerza de los gritos en silencio, me gusta. Un abrazo