dame la luz
del entendimiento,
dame tu voz
para recitar lento!
dame el sentido,
el sexto,
para dejar,
plasmado,un retrato,
de aquella vez,
que fuimos subiendo
en la cumbre de la ola,
asidos,de pies y manos,
saboreándonos,
como alimento
salado,
dame el preciso
instante,
que unimos estos
cuerpos,
tallados ,por las rocas,
donde pega el mar;
dame la inmensa,
postura,
de mi senos,
en tu boca,
y de allí,partir,
hacia arriba,
en el beso que
no termina;
y cuando se separan
las bocas,me penetra,
tu pasión,
en todo el cuerpo,
y seguimos en la
cresta, de la
ola,
que nos arrastra,
hacia
el malecón de la salida!
generando,
revuelos,amarrados,
entre los asistentes
a la dupla,
que se entiende
por la vida!
lidia-la escriba             imagen de la red